- No dejar correr el agua al enjabonarse en la ducha, al lavarse las manos o los dientes o al afeitarse.
- Es preferible no bañarse, mejor ducharse. Mejor aún con un mango de ducha con reductor de caudal.
- Revisar periódicamente los inodoros y grifos por si hay fugas. Reemplazar juntas en caso necesario.
- Si es posible, calentar el agua con colectores solares, y no con energía fósil.
- En caso de adquirir nuevos electrodomésticos, prestar atención a la categoría energética A, A+ o A++.
- Reduciendo el consumo diario de papel (reutilizar la segunda cara, imprimir lo imprescindible, etc.), reducimos el agua consumida para confeccionar el papel.
- Consumir productos locales (Km 0) y propios de cada estación. Son más económicos y sostenibles.
- Poner la lavadora cuando esté llena. Utilizar programas de ahorro. Utilizar prelavado solamente en caso de ropa muy sucia.
- Si es posible, recoger el agua de lluvia para regar las plantas.